Gran Brigada de Salud transforma la vida de más de 1.700 habitantes en Leticia, Amazonas

Gracias a la alianza interinstitucional entre La Corpas y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, se brindaron servicios de atención médica especializada e insumos vitales al extremo sur del país.

Los pasados 21 y 22 de marzo, las instalaciones del Instituto Educativo Francisco de Rosario Vela se convirtieron en un epicentro de esperanza para los habitantes de Leticia, Amazonas; y sus poblaciones aledañas que fueron beneficiaron de la más reciente Actividad de Asistencia Médica y Humanitaria (AAMHU), en la cual se realizaron 2.519 atenciones en salud.

Este impresionante despliegue fue posible gracias al liderazgo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), coordinando la participación de la Alcaldía de Leticia, la Secretaría de Salud Municipal, la Defensoría del Pueblo, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Fundación Fruto Bendito, Corporación Organización Minuto de Dios, FEDEGAN, Fundación Sentipensando, Fundación Fernando Murillo, los Profesionales Oficiales de la Reserva (CACOM 2 y CACOM 3), el Ejercito Nacional, Médicos Familiares (residentes y docentes) y enfermeros (estudiantes y docentes) de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas. 

Superando las barreras del territorio

La geografía de la región representa un reto inmenso para sus habitantes, la Dra. Jennifer Díaz Fajardo, directora de Salud Municipal de Leticia y Egresada Corpista, explicó que la población es muy dispersa y muchas comunidades deben transportarse por río, lo que resulta económicamente difícil. Esta limitación causa que los pacientes lleguen a urgencias buscando atención médica cuando sus enfermedades ya están muy avanzadas.

Por su parte, el Coronel Jesús Daniel Acosta Mora, Comandante del Grupo Aéreo del Amazonas de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), resaltó el gigantesco reto logístico que supuso esta misión, debido a que Leticia se ubica a más de mil kilómetros de la capital y solo tiene acceso por vía aérea, el transporte estratégico de todo el personal humanitario fue vital para el éxito de la jornada. Más allá de su misión constitucional de seguridad y defensa, el alto oficial valoró profundamente el impacto social de este esfuerzo conjunto: “Es un orgullo poder ver la sonrisa de un niño, una niña o un adulto mayor que hoy recibe asistencia en lugares donde normalmente no existe esta disponibilidad. Es gratificante poder servir a los colombianos”.

Por esta razón, la llegada de especialistas representa una oportunidad invaluable. Durante la jornada, los médicos familiaristas y enfermeros Corpistas identificaron que las necesidades primarias de la población adulta radican en el descontrol de enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes, mientras que en la población pediátrica se evidenciaron preocupantes índices de desnutrición, bajo peso y baja talla. Ante este panorama, la brigada logró condensar en un solo día atenciones y citas especializadas que las familias llevaban meses solicitando.

Impacto integral y humanitario

Más allá de la atención clínica, la brigada representó una importante movilización de recursos humanos y en donaciones, el esfuerzo conjunto entregó las siguientes cifras:

  • 1.778 personas beneficiadas: incluyendo población indígena y no étnica (niños, niñas, hombres y mujeres).
  • Servicios médicos especializados: se realizaron cientos de atenciones en Medicina Familiar, Optometría, Enfermería y Odontología.
  • Donaciones de alto impacto: Se entregaron 2 toneladas de leche en polvo, medicamentos, más de 6.900 pañales, gafas formuladas, ropa y 200 kits escolares.
El ADN Corpista: del escritorio al territorio

Para Luisa Alejandra Aguilar Bernal, docente investigador de la Escuela de Enfermería de La Corpas, participar en esta brigada representó la oportunidad de aplicar el profundo sentido social y comunitario que caracteriza a la institución. Durante su labor, destacó la importancia de salir de las ciudades principales para entender que Colombia está compuesta por múltiples culturas con necesidades de atención urgentes, como el descontrol de enfermedades crónicas y la desnutrición infantil: “Aunque es un espacio muy retador y físicamente exigente, al final todo vale la pena porque nos regresa a nuestro sentir humano y a nuestro origen”, afirmó la docente.

La experiencia de la brigada de la salud en Leticia demuestra que el verdadero cuidado exige salir del escritorio y llegar al territorio. Al acercar estos servicios vitales a comunidades que muchas veces se sienten abandonadas pese a amar profundamente a su país, la Fundación Universitaria Juan N. Corpas sigue cumpliendo con su misión institucional y demostrando con acciones reales que La Corpas te cambia la vida

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